Posted by: Equipo Franquiciatunegocio Comments: 0 0 Post Date: 30 julio, 2020

Una franquicia es un modelo de negocio que permite a inversionistas obtener el uso de una marca y la adquisición de un conjunto de conocimientos que representan una ventaja en el mercado generando valor, usualmente conocido como el “know-how”. Siendo el know-how un elemento indispensable en la franquicia, como inversionista, antes de elegir una marca, deberás comparar, analizar y ponderar este rubro, ya que es el principal valor por el que estás pagando una cuota de entrada. Por tanto, dentro del proceso de adquisición de tu franquicia, investiga cómo la marca te trasmitirá su know-how, tanto al inicio, como a lo largo de toda la vigencia del contrato.

Los principales instrumentos que utilizan los franquiciantes para la trasmisión del know-how, son: manuales, capacitaciones, videos, asistencia técnica, sistemas de software, entre otros. ¿Qué manuales recibirás a la firma del contrato? ¿Cómo los recibirás: impresos, en dispositivo digital como disco o usb, en línea o en la nube?

Aunque los manuales pueden llamarse o estar estructurados de forma diferente, deberían incluirse, al menos los siguientes:

  • Apertura de franquicia, incluyendo todos los trámites, procesos y adecuaciones a realizar para instalar una nueva unidad de la marca, así como los insumos o inventarios, planogramas, proveedores, etc.
  • Recursos humanos, con todos los temas relacionados con la plantilla de personal, desde su reclutamiento, inducción, administración, hasta el término de la relación laboral.
  • Procesos operativos, el día a día de la franquicia, las actividades y responsabilidades de cada puesto, peguntas frecuentes, etc.
  • Otros manuales específicos (algunos de acuerdo con la naturaleza del giro): corporativo, imagen o identidad gráfica, normas de seguridad e higiene, calidad, construcción o adecuación de local, uso de software, recetarios, mantenimiento, etc.

Por cuestiones de confidencialidad, los manuales no te serán entregados sin haber firmado primero el contrato de franquicia. Sin embargo, pide verlos en presencia del personal del franquiciante, y revisa si la forma como están estructurados y escritos parece apropiada para su usuario final: tu empleado o colaborador.

No solo los manuales bastan para transmitir conocimiento. ¿Qué capacitación inicial recibirás tú y cada integrante de tu plantilla de personal? ¿Cuándo? ¿Cuánto tiempo dura? ¿Dónde y cómo será impartida? ¿Por quién? En caso de rotación de personal, ¿quién deberá capacitar al personal nuevo? Las capacitaciones posteriores, ¿tienen costo adicional? ¿Qué actividades realiza la franquicia para verificar la correcta operación de la franquicia, y en su caso, reforzar la capacitación? ¿Qué procesos sigue para actualizaciones y cambios?

Pregunta al franquiciante como están diseñados los materiales y las sesiones de capacitación y revisa que estén basados en Andragogía, esto es, el arte y la ciencia de ayudar a los adultos a aprender. Tus colaboradores son personas adultas, que cuentan con sus propias características y experiencia, y por tanto, su proceso de aprendizaje será más efectivo si está adecuado a ellos, no cerrado a un sistema que imita al escolarizado. La impartición del conocimiento debe ser práctico, flexible, creativo, enfocado a agregar valor y, por supuesto, impartido por personal capacitado y con habilidades para ello; el mejor taquero -dicho sea con todo respeto- puede no contar con las mejores habilidades para enseñarte a hacer tacos.

Investiga y descubre aquella franquicia que cubra efectivamente la trasmisión del know-how y haz tu parte: prepárate, lee, coordina a tu personal y aprovecha al máximo el conocimiento, que como ya dijimos, es por aquello ¡QUE VAS A PAGAR!