Escrito por: franquicia comentarios: 0 0 Post Date: 22 agosto, 2019

Como ya se conoce, las franquicias son negocios con el éxito probado. Además de ser funcionales dentro del mercado en el que se desenvuelven y ser de los modelos con menos riesgo en comparación a invertir en otro tipo de negocio.

Si alguna vez has pensado en invertir en una franquicia, pero no sabes por dónde empezar, aquí te diremos algunos consejos que te pueden servir como guía.

  1. Dinero: considera cuánto capital tienes disponible para adquirir una franquicia. Tal vez la que buscas cuesta más de lo que esperabas y necesitas ahorrar más. Te recomendamos elaborar un presupuesto que te permita ver lo que destinarás a la franquicia.
  2. Selección: analiza qué tipo de negocio buscas, lo que te gustaría hacer y cuáles son tus expectativas económicas. Así podrás saber cuáles tomar en cuenta y descartar las que no te interesen.
  3. Tipo de mercado: conoce cuál será el sector o giro al que entrarás. En este punto debes buscar toda la información posible antes de tomar una decisión y revisar cómo se desenvuelve financieramente la franquicia que buscas.
  4. Términos y condiciones: tener en cuenta las regalías que pueden solicitar algunas franquicias, además de conocer todos los lineamientos de la marca.
  5. Retorno de Inversión: ten presente el tiempo en el que recuperarás tu inversión. Te recomendamos hacer una proyección de tres a cinco años.
  6. Tiempo: es importante considerar si tienes el tiempo para cuidar el negocio. Se necesita dedicación y esfuerzo para poder atenderlo de la mejor manera.
  7. Empleados: recuerda que tu personal depende de la mayoría del éxito de tu franquicia. Debes considerar cuántos empleados necesita el negocio, además de no descuidarlos.
  8. Ubicación: visita el lugar que tienes pensado y analiza el flujo de gente que pasa por ahí. Determina si tu franquicia corresponde a ese mercado.
  9. Fondo de emergencia: nunca está de más tener un fondo de ahorro en caso de que surja algún imprevisto. Procura guardar lo suficiente para que puedas sostener tu negocio durante tres a seis meses por tu cuenta.