Escrito por: franquicia comentarios: 0 0 Post Date: 11 octubre, 2019

Un modelo de negocio generado a partir de una franquicia es más complejo de lo que se puede llegar a imaginar. No solo por el trabajo que hay detrás para sostenerlo, sino también por la relación fundamental que debe de existir entre franquiciante y franquiciatario.

De forma coloquial se dice que dicha colaboración llega a tener similitud con un matrimonio, en cuanto a la formalización y cualidades que deben persistir, como lo son la confianza, la comunicación y el respeto. Lo anterior con la finalidad facilitar la labor para lograr la rentabilidad y éxito de la misma.

Para fomentar una sana relación comercial a largo plazo entre ambas partes es de suma importancia trabajar a la par, siendo empáticos con la opinión y punto de vistas de cada uno, además de mostrar gusto por el giro de la empresa y por el modelo de negocios en el que se está inmerso.

Si se toma en cuenta que el primer año en el que el franquiciante cede los derechos de uso licencia de franquicia a un franquiciatario es el primordial para delimitar la relación y el rumbo del negocio, los esfuerzos se deberían focalizar en los siguientes aspectos para fomentar una relación sana a largo plazo que favorezca los intereses de ambos.

 

  • Trabajo en conjunto

Al tomar la decisión de ser parte de una franquicia tanto franquiciante como franquiciatario adquieren derechos y obligaciones que se tienen que cumplir, por ello se recomienda delimitar las tareas de cada uno y fijar metas para lograrlas, con ello se podrá trabajar de forma conjunta tomando responsabilidades por cada parte. En este punto la comunicación juega un papel fundamental.

 

  • Comunicación bilateral

Ambas partes tienen la responsabilidad de estar al tanto de las necesidades del negocio, por ello deberán permanecer en comunicación constante para velar por sus intereses en conjunto. En algunas ocasiones se da el caso de que la comunicación solo se da de forma unilateral esperando que los resultados se den sin realizar ningún esfuerzo.

Es importante que se tomen en cuenta las diversas plataformas y formas de contacto, las cuales facilitan la toma de decisiones. Recuerda, a pesar de las comodidades e infinitas posibilidades que la tecnología te ofrece, la comunicación verbal de forma presencial nunca pasará de moda.

 

  • Perfiles afines

Precisamente debido a que los perfiles en ocasiones no son los adecuados, las relaciones terminan por romperse, en consecuencia la franquicia decae. Para ello influyen tanto factores cualitativos (actitud y aptitud adecuada) como cuantitativos (capacidad de inversión, en tiempo y en dinero, disponible), los cuales delimitan la forma de trabajo de acuerdo a el tipo de emprendedor. Ten en cuenta que no todos los emprendedores son aptos para todo tipo de franquicias. La clave está en buscar el giro de su agrado, las posibilidades económicas con las que cuenta y el nivel de interacción que desea tener.

Ser parte de una franquicia desde el punto de vista de un franquiciante o un franquiciatario requiere pasión, entereza por conocer el negocio y trasmitir su esencia (Know How) de manera estandarizada.

 

  • Toma de decisiones

Todo negocio engloba una cantidad impresionante de decisiones que se tienen que tomar en el momento preciso, lo cual requiere de tenacidad y estrategia para lograr los resultados esperados. En un modelo de franquicia todas las partes que la conforman son los encargados de definir el rumbo de acuerdo a las características de cada uno, por ello es importante que se apoyen de la opinión de ambas partes así como de expertos o asesores teniendo en cuenta el bien común donde ambas partes se mantengan en una postura de ganar-ganar.

Para toda empresa es primordial tener una buena relación con todos los  integrantes, el trabajo en equipo es la clave para el crecimiento y evolución de la marca. En conjunto la disciplina, comunicación, valores, respeto, proactividad y unidad fomentan relaciones duraderas entre franquiciante y franquiciatario.