Escrito por: franquicia comentarios: 0 0 Post Date: 25 septiembre, 2018

Si estás pensando en adquirir una franquicia, deberás poner mucha atención en el cálculo del capital que requerirás para la inversión y puesta en marcha del negocio, ya que un recurso insuficiente, te podrá llevar a la bancarrota, aun cuando el negocio sea rentable.

El primer punto, es que entiendas la información de inversión que manejan las franquicias.  Generalmente, se presentan 2 cantidades: la cuota de franquicia y la inversión adicional.

  • La Cuota de Franquicia es la cantidad que pagarás al franquiciante por el derecho de uso de su marca, el conocimiento o know-how, la asesoría para ubicar tu unidad, entre otros rubros.  Como puedes notar, la mayoría son rubros intangibles.  La cuota de franquicia se paga una sola vez a la firma del contrato de franquicia, y su monto es fijo.
  • La Inversión adicional es una cantidad estimada por el franquiciante, basada en sus experiencias previas, de los gastos que requerirás para rentar y acondicionar un local, el mobiliario, equipo, decoración, inventarios iniciales, insumos, etc. Esta cantidad no es fija, y puede variar dependiendo de la localidad, el tamaño del establecimiento, las condiciones en que recibes el local, entre otros factores.

Se conoce como Inversión Total la suma de los 2 conceptos anteriores:

Inversión Total = Cuota de Franquicia + Inversión Adicional

Como se mencionó, la cuota de franquicia es una cantidad precisa, pero la inversión adicional es aproximada.  Para tener una proyección más certera de tu inversión total, primero debes sondear con el franquiciante qué condiciones y rubros está tomando en cuenta en el cálculo de la Inversión Adicional, ya que estos deberían incluir, además de lo ya mencionado:

  • Depósitos en anticipo de la renta del local, así como renta del tiempo en que se esté adecuando el local, previo al inicio de operaciones (no siempre es posible negociar con el arrendador un periodo de gracia)
  • Depósitos para contratación de servicios u otros
  • Contratación de pólizas de seguro y fianzas
  • Proyecto arquitectónico
  • Permisos, licencias, incluyendo los gastos para su gestoría
  • Sueldos del personal durante su capacitación
  • Papelería, artículos de limpieza, uniformes
  • Marketing de activación, esto es, la publicidad que harás para dar a conocer tu unidad
  • Gastos de inauguración
  • Capital de trabajo.  Es normal que esta cantidad la manejen por separado, ya que es la cantidad que tú deberás mantener en tu cuenta para solventar la operación en lo que el negocio alcanza el punto de equilibrio y comienza a generar utilidades.  El franquiciante, de acuerdo a su experiencia, te dirá la cantidad que en promedio se ha requerido.

Si alguno de estos gastos no aparece, deberás agregarlo a la Inversión Total.

Además, considera que normalmente no te incluirán:

  • Viáticos, si aplica, de tu personal o del personal del franquiciante, que se tengan que erogar durante el proceso de apertura de la franquicia.  Y generalmente no se incluyen, porque su cantidad puede variar bastante dependiendo de la localidad en que se vaya a ubicar la franquicia.  No es lo mismo ir de Guadalajara a Puerto Vallarta, que a Cancún o a Ciudad Obregón.
  • Capital para tu sustento.  Esto es, si estás esperando las ganancias de la franquicia para vivir y sustentar tu gasto personal o familiar, ten presente que durante el proceso de apertura, y seguramente los primeros meses de operación, no habrá utilidad o excedente que puedas tomar para ti.  Por lo tanto, debes tener en cuenta esta cantidad –que nadie más que tú puede determinar- para salir adelante con tus compromisos.
  • Impuestos.  Revisa con detalle qué cantidades incluyen IVA u otros impuestos, ya que generalmente, los precios no lo llevan integrado.
  • Gastos financieros. Si adquiriste un crédito o financiamiento para completar la inversión para la franquicia, considera que los intereses y costos adjuntos (como comisiones de apertura), no están dentro de la proyección que te da el franquiciante.
  • Guantes, traspasos o compra de local. Si en tu caso, necesitarás incurrir en alguno de estos gastos, considera que no forman parte de la inversión en la franquicia. El franquiciante no te los presenta, primero, porque también pueden ser muy variables, y segundo y más importante, porque no son rubros propios de la franquicia, esto significa que no debes incluir este gasto a cuenta de la inversión inicial en la franquicia, aunque sí sea capital que tú vas a desembolsar, porque forman parte de un negocio inmobiliario independiente.  Considéralo para el cálculo de tu capital total, pero no para medir los indicadores financieros de tu franquicia.
  • Imprevistos.  No siempre los tiempos y movimientos se dan como se espera, considera un fondo para reservas y contingencias.

Además, te recomendamos ser conservador en tus cuentas, no hagas proyecciones optimistas, más vale pecar de precavido que arriesgar tu patrimonio por una mala decisión.

Llevándolo a ejemplos concretos, si cuentas con un millón de pesos para invertir, de ninguna manera elijas franquicias cuya inversión total sea de un millón.  Saca tus cuentas teniendo en mente lo anterior, es probable que tengas que optar por negocios de $500,000 o similar.  Y cuando veas franquicias cuyos montos de inversión total te dicen que son, por ejemplo, $2’500,000, recuerda que a este monto hay que agregar todavía otros gastos, que pueden llegar a representar una cantidad muy significativa.